El sector de los laboratorios protésicos en España enfrenta una encrucijada tecnológica, según revela un estudio reciente de Key-Stone y la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin). Presentado en la Expodental 2026, el informe destaca una significativa brecha digital, especialmente notable en el País Vasco, donde un preocupante 51% de los laboratorios continúa operando de manera totalmente analógica. Esta demora en la adopción de tecnologías digitales repercute directamente en la eficiencia y precisión, afectando la calidad del servicio en las clínicas dentales.
Los odontólogos en el País Vasco están experimentando las consecuencias de esta desconexión tecnológica. El informe señala que la entrega tardía de piezas y la necesidad de ajustes frecuentes prolongan las consultas, lo que se traduce en una carga adicional sobre un sistema que debería gestionar los tratamientos con mayor eficiencia. Aunque estos problemas no se reflejan en los balances financieros, su impacto es significativo y constante, afectando el rendimiento general de las clínicas.
Mientras el 30% de las clínicas ha abrazado la digitalización, los laboratorios parecen estar anclados en el pasado, operando con prácticas que datan de hace dos décadas. La implementación de sistemas digitales no solo mejora el flujo de trabajo, sino que también reduce errores comunes, como las impresiones defectuosas y los malentendidos en las especificaciones técnicas, permitiendo operaciones más rápidas y precisas.
El paso hacia la digitalización proporciona beneficios tangibles: la transferencia de información se vuelve más fluida, los plazos de entrega se reducen significativamente y la necesidad de ajustes se minimiza. Esto permite a los odontólogos ofrecer a sus pacientes explicaciones basadas en datos precisos, aumentando la confianza y la satisfacción durante los tratamientos. Este cambio es crucial en un mercado odontológico español que ha crecido casi al doble del ritmo del PIB en los últimos 15 años, haciendo de la digitalización una herramienta indispensable para mantenerse competitivo y satisfacer la creciente demanda de tratamientos especializados.
Un ejemplo destacable de innovación en este ámbito es Smilecad, un laboratorio dental digital ubicado en Euskadi, que se presenta como un socio estratégico para las clínicas que buscan optimizar sus procesos. Con más de quince años de experiencia, Smilecad ofrece un flujo de trabajo digital completamente integrado, desde la recepción de archivos generados por escáner intraoral hasta la fabricación de piezas mediante tecnología CAD/CAM. Esta metodología no solo ha demostrado reducir errores, sino que también acelera los tiempos de respuesta y fomenta una comunicación más estrecha entre la clínica y el laboratorio.
Para las clínicas en proceso de digitalización, colaborar con un laboratorio como Smilecad representa un paso decisivo hacia una mayor eficiencia en el tratamiento odontológico. En suma, la transición digital es más que una tendencia moderna; es una necesidad imperativa para modernizar el sector y adaptarse a las crecientes expectativas de los pacientes contemporáneos.








