En 2024, el presidente español Pedro Sánchez justificó su política exterior al apoyar procedimientos en el Tribunal Internacional de Justicia contra Israel, argumentando que esta postura coloca a España «en el lado correcto de la historia». Esta controvertida decisión sigue a una serie de movimientos, como reconocer a Palestina, imponer un embargo de armas a Israel y prohibir el uso de bases militares españolas por Estados Unidos en sus acciones contra Irán. Estas decisiones han suscitado felicitaciones de grupos como Hamás y partidos como Bildu, y críticas por su alineación con regímenes autoritarios, distanciándose de las democracias occidentales. La estrategia de Sánchez ha generado debate sobre su legado histórico, al quedar asociado con grupos y estados con historiales de violación de derechos humanos.
Leer noticia completa en OK Diario.




