Las fuerzas leales al presidente Sharaa han tomado posiciones estratégicas en las inmediaciones de Raqaa, ciudad que una vez fue la capital del Estado Islámico. Esta ofensiva ha obligado a las milicias kurdas, quienes han sido el principal apoyo de Estados Unidos en la región, a retroceder. La acción marca un cambio significativo en la dinámica de poder dentro del país, poniendo en tensión las alianzas y estrategias internacionales en torno al conflicto sirio.
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