Un mes de intensas negociaciones entre Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo ha evidenciado las profundas diferencias en torno a la reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum. El principal punto de discordia radica en la fórmula de elección de los diputados plurinominales. Mientras Morena apuesta por democratizar el proceso permitiendo que la ciudadanía vote directamente por estos candidatos, sus aliados prefieren mantener el control de las listas en manos de las dirigencias partidistas. A pesar de los desacuerdos, las partes han conseguido avances en otras áreas del paquete de reformas, como la reestructuración del Instituto Nacional Electoral y el fortalecimiento de la democracia participativa, aunque persisten los retos para alcanzar un consenso antes de los plazos legales establecidos. La complejidad del diálogo se ha reflejado en varias reuniones encabezadas por la Secretaría de Gobernación, con propuestas todavía pendientes de un acuerdo definitivo que permita su envío al Congreso para su aprobación.
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