El reciente interés expansionista de Estados Unidos ha resaltado las complejidades que enfrenta Groenlandia para establecer una posición significativa en el escenario internacional. Las aspiraciones de Washington por influir en esta vasta isla del Ártico ponen de manifiesto los desafíos territoriales, económicos y políticos que Groenlandia tendría que afrontar para desempeñar un papel relevante en la política global. Esta situación subraya la necesidad de un equilibrio cuidadoso entre su dependencia de potencias extranjeras y el desarrollo de una identidad propia que le permita interactuar con otros países de manera soberana.
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