Rubén Galindo, quien había estado destinado en Ceuta desde 2003, fue encarcelado en febrero del año pasado por su papel en el paso de camiones cargados con toneladas de hachís que llegaban a la península a través del puerto de la ciudad. Sin embargo, a finales de febrero de 2026, el Tribunal Constitucional determinó que su encarcelamiento fue injusto ya que no tuvo la oportunidad de defenderse debido al secreto de sumario que encubría su caso. Este fallo ha desencadenado la liberación de otros narcotraficantes que experimentaron situaciones judiciales similares.
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