En un contexto marcado por tensiones internas, el movimiento feminista se enfrenta a una notable pérdida de apoyo entre las mujeres debido a la creciente división sobre cuestiones cruciales y la percepción de un malestar latente con el Ministerio de Igualdad. A pesar de los esfuerzos por unificar el discurso, la consigna antibelicista ha generado disenso, evidenciando la dificultad de encontrar un frente común que haga frente a los desafíos actuales. La situación sugiere una necesidad urgente de diálogo interno para evitar una fragmentación que podría debilitar significativamente la influencia y efectividad del movimiento en el futuro.
Leer noticia completa en El Mundo.



