Andalucía ha demostrado una vez más su capacidad para anticiparse y gestionar eficazmente situaciones difíciles, en esta ocasión enfrentándose a un nuevo escenario de incertidumbre económica. Ante los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump sobre productos europeos, el Gobierno andaluz ha implementado un conjunto de medidas específicas para proteger a los sectores más vulnerables de la comunidad, concentrándose especialmente en las industrias agroalimentaria, industrial y minera.
Mientras el Gobierno de España se encuentra sin una estrategia clara y definida, el Ejecutivo regional, encabezado por Juanma Moreno, ha tomado la delantera al iniciar trabajos con sectores estratégicos, agentes sociales y la Agencia Andalucía Trade, buscando minimizar el impacto negativo de estos aranceles.
Carolina España, coordinadora del Área de Economía, Hacienda y Fondos Europeos del PP de Andalucía, ha afirmado que el Gobierno andaluz “ya trabaja para acompañar a nuestras empresas a buscar mercados alternativos al estadounidense”, previo a los efectos de esta nueva guerra comercial. Asegurando que “nuestros exportadores deben saber que no están solos”, el Gobierno regional ha diseñado una estrategia en torno a un paquete de incentivos a la internacionalización, que se prevé lanzar en mayo e incluirá ayudas para ferias, misiones comerciales, viajes de prospección y asesoramiento integral.
La Junta ha diversificado mercados en los últimos años, destacando exportaciones hacia países como China, donde han aumentado un 16%, y a Marruecos, con un crecimiento del 12%. En contraste, el Gobierno central, liderado por Pedro Sánchez, ha presentado un plan que ha sido calificado de “embrionario”, con un enfoque que se basa principalmente en préstamos e instrumentos de deuda, dejando las ayudas directas en un segundo plano.
El impacto de los aranceles podría ser significativo para la economía andaluza. Según Rocío Blanco, consejera de Empleo, el PIB regional podría disminuir un 0,4% debido a la importancia del sector agroalimentario en la región. Actualmente, Estados Unidos representa el 7,8% del total de las exportaciones andaluzas, lo que se traduce en más de 3.100 millones de euros, convirtiéndose en el principal destino fuera de la UE.
Entre los productos más afectados se encuentran el aceite de oliva, la aceituna negra, productos de cemento y componentes aeroespaciales. Ante esta situación, Ramón Fernández-Pacheco, vicesecretario general del PP de Andalucía y consejero de Agricultura, ha pedido al Gobierno central una conferencia sectorial “inminente” para coordinar una respuesta eficaz y ha convocado a las principales organizaciones agrarias de la región para crear un frente común en defensa del sector primario.
El Gobierno de Andalucía está adoptando una postura de diplomacia inteligente y se centra en la diversificación de mercados y el acompañamiento empresarial. Jorge Paradela, titular de Industria, ha destacado que la Agencia Trade está redirigiendo sus esfuerzos hacia Asia, preparándose para una posible pérdida del mercado estadounidense. Él enfatizó la necesidad de analizar el impacto sectorial y anticipar medidas para la minería metálica, el acero y el aluminio.
Mientras que la acción del Gobierno andaluz se basa en una planificación detallada, la respuesta del Gobierno de Sánchez ha sido a menudo percibida como tardía y descoordinada. La crítica de Juan Bravo, vicesecretario de Economía del PP, indica que el plan central carece de ayudas reales y deja muchas preguntas sin respuesta.
Con base en los últimos datos, Andalucía se posiciona como la segunda comunidad autónoma que más exporta a Estados Unidos, solo por detrás de Cataluña, alcanzando en 2024 un total de 3.138 millones de euros en ventas. La Junta subraya que el trabajo de internacionalización realizado en años anteriores ha sido crucial para preparar a Andalucía ante este nuevo desafío, logrando que productos andaluces lleguen a más de 200 países y generando exportaciones anuales cercanas a los 40.000 millones de euros.
Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, ha solicitado la implementación de una “estrategia de país” y la convocatoria inmediata de una conferencia sectorial con las comunidades autónomas, haciendo hincapié en que “no es el momento para reacciones en caliente ni giros unilaterales”.
Desde Andalucía, se reclama una respuesta firme, proporcional y coordinada, que priorice los sectores productivos sobre intereses políticos. El Gobierno andaluz reafirma su compromiso de trabajar en colaboración con sus sectores productivos y en coordinación con Europa, con el objetivo de mitigar el impacto de los aranceles y asegurar el crecimiento económico en la región.
Fuente: Partido Popular Andalucía