Los campus universitarios han desembolsado hasta la fecha un total de 24,5 millones de euros de sus propios fondos para cubrir indemnizaciones por despido. Esta cuantiosa cifra destaca el impacto económico que los recortes financieros están teniendo en las instituciones educativas, obligándolas a asumir gastos significativos para enfrentar las obligaciones salariales tras la reestructuración de personal. La situación pone de manifiesto la tensión presupuestaria que experimentan muchas universidades, mientras buscan equilibrar calidad académica con sostenibilidad económica en un entorno cada vez más desafiante.
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