El reciente y trágico accidente ferroviario en Adamuz, que ha dejado un saldo de 41 muertos, ha propiciado una inusual tregua política en España, con el Gobierno y la Junta de Andalucía mostrando unidad en sus declaraciones. No obstante, el Partido Popular (PP) ha expresado cierto malestar por lo que consideran una falta de atención directa del presidente Pedro Sánchez hacia Alberto Núñez Feijóo, contrastando con el trato recibido por líderes en incidentes pasados. Mientras tanto, Vox ha lanzado duras críticas al Gobierno, tildándolo de «mafioso», lo que generó una contundente respuesta de la ministra portavoz Elma Saiz, quien calificó dichas acusaciones de «ruin e inhumanas». En medio de este contexto político, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, informó sobre la fase inicial de investigación del accidente, donde aún se desconocen las causas exactas del descarrilamiento, subrayando la necesidad de rigor en el análisis.
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