El Gobierno de España ha anunciado una serie de incentivos fiscales que buscan potenciar la compra de vehículos eléctricos a partir de 2026. En un movimiento que ha sido recibido con optimismo por sectores tanto económicos como medioambientales, se ha restablecido la deducción del 15% en el IRPF para quienes adquieran coches electrificados o instalen puntos de recarga en sus hogares. Esta deducción, que había desaparecido tras no superar trámites parlamentarios cruciales a principios de año, regresa con la intención de inspirar un repunte en las ventas de este tipo de vehículos, apoyada por el lanzamiento del nuevo Plan Auto+.
El anuncio, realizado tras el Consejo de Ministros del pasado 20 de marzo, estipula que los contribuyentes podrán ver reflejada esta deducción, que podría suponer un ahorro de hasta 3.000 euros en su declaración de la renta. No obstante, es importante resaltar que, pese a su aprobación inicial, la medida aún tiene que superar el proceso normativo completo antes de su plena vigencia.
El esquema fiscal presenta deducciones sobre una base máxima de 20.000 euros para la compra de vehículos electrificados y 4.000 euros para la instalación de puntos de recarga. Esto podría traducirse en un ahorro máximo de 3.000 euros para el vehículo y de 600 euros para las instalaciones de recarga. Esta estrategia se diferencia de las ayudas directas por su enfoque en la rebaja fiscal posterior, la cual se verá reflejada al momento de realizar la declaración del IRPF, en lugar de ofrecer un subsidio al instante de la adquisición.
Por otro lado, el Plan Auto+, que se prepara para suceder al programa Moves III con un presupuesto previsto de 400 millones de euros, promete entregar ayudas de hasta 4.500 euros. Aunque su implementación todavía requiere ultimar detalles, se espera que el plan tenga efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026, subrayando así el interés gubernamental por acelerar la transición hacia la movilidad eléctrica.
Este conjunto de iniciativas, que incluye tanto la deducción fiscal como el nuevo plan de ayudas, promete ser una inyección de estímulo en el sector automotriz electrificado y servir como doble motor de impulso. A pesar del entusiasmo, especialistas y potenciales compradores advierten sobre la necesidad de prestar atención a la tramitación normativa y la publicación oficial de estas medidas. Además, recalcan la importancia de entender claramente los requisitos y compatibilidades, así como tener a mano toda la documentación necesaria para asegurar que el proceso de deducción en futuros ejercicios fiscales se realice sin inconvenientes.
Con estos movimientos, el Gobierno apuesta por liderar un cambio significativo hacia la sostenibilidad, en línea con los objetivos de reducción de emisiones, al tiempo que ofrece claras ventajas con potencial para reactivar el mercado de vehículos electrificados en el país.








