En un claro compromiso hacia un futuro más sostenible, el Gobierno vasco ha anunciado la admisión a negociación de una nueva emisión de bonos sostenibles en la Bolsa de Bilbao. Con un valor total de 750 millones de euros, estos bonos cuentan con un cupón fijo del 3,25% y tienen un plazo de diez años, consolidándose como una estrategia relevante dentro del ecosistema de inversiones alineadas con principios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Este movimiento refuerza el enfoque del Ejecutivo vasco hacia una economía más verde, recolectando un total de más de 6.400 millones de euros desde la primera emisión sostenible lanzada en 2018.
La respuesta del mercado ha sido notable, con una demanda que casi multiplica por nueve el importe ofrecido. Esta sobredemanda no solo subraya la confianza de los inversores en los proyectos sostenibles de Euskadi, sino que también evidencia un creciente interés en el mercado por los valores que respetan los principios ESG. Desde que comenzó a emitir bonos sostenibles, el Gobierno vasco ha acumulado 6.450 millones de euros, consolidando su posición como pionero en este sector dentro de España.
La operación ha contado con la participación activa de diversas entidades financieras. Kutxabank Investment y BBVA han liderado como coordinadores globales de esta colocación, mientras que otros actores significativos, como Banco Santander, Caixabank, Credit Agricole y HSBC, también han estado presentes en la transacción. Un dato notable es que un 63,4% de los bonos han sido adquiridos por inversores internacionales, un indicador claro de la confianza global en la economía y los proyectos sostenibles vascos.
Esta tendencia hacia la sostenibilidad no es exclusiva de Euskadi. Los mercados de renta fija de BME registran actualmente cerca de 150 emisiones ESG, acumulando una suma de más de 27.000 millones de euros. Además, se contabilizan alrededor de 30 programas de pagarés con un saldo vivo de 8.600 millones de euros. Esta actividad subraya la creciente importancia de las finanzas sostenibles, integrando proyectos como energías renovables y mejoras en infraestructuras de transporte, en un contexto global que exige cada vez más iniciativas respetuosas con el entorno.
Con estas iniciativas, el Gobierno vasco no sólo reafirma su liderazgo en inversiones sostenibles a nivel nacional, sino que también fortalece la posición de Euskadi como un referente europeo en términos de desarrollo económico respetuoso con el medio ambiente. La creciente participación internacional y el respaldo continuo a las emisiones de bonos sostenibles demuestran que la economía del futuro es verde, y Euskadi está bien posicionada para liderar este cambio fundamental.








