El reciente cierre del notorio centro de detención vinculado al régimen chavista ha traído a la luz los desgarradores testimonios de quienes sufrieron en sus instalaciones. Exdetenidos relatan serias violaciones a los derechos humanos, incluyendo torturas y tratos inhumanos, que soportaron mientras estuvieron recluidos en este controversial recinto. La clausura ha sido recibida con alivio por las víctimas, quienes esperan que se haga justicia y se reconozcan las atrocidades cometidas. Estos relatos han reavivado el debate sobre la represión política en Venezuela y la urgente necesidad de procesos judiciales que aborden estos abusos sistémicos.
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