El emblemático Olivo de Cort, frente al Ayuntamiento de Palma, ha recibido una poda de rejuvenecimiento y varios tratamientos para asegurar su salud y longevidad, después de sufrir ataques de cochinilla (Pollinia Pollini). En 2024 se detectó un deterioro significativo en el árbol, lo que impulsó la colaboración entre el Consistorio y el Servicio de Protección de Especies. Considerado parte del patrimonio vegetal local, el árbol ha sido objeto de inspecciones y análisis foliar, resultando en la eliminación de ramas secas por Tragsa. Además, se realizaron tratamientos fitosanitarios en febrero, con más programados para todo el año, especialmente en primavera y otoño, para combatir la plaga de forma efectiva. Estos esfuerzos reflejan el compromiso con la preservación de este simbólico árbol centenario.
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