El Índice de Precios al Consumo (IPC) ha registrado un descenso de cinco décimas en el primer mes del año, marcando así el tercer mes consecutivo de caídas. Este patrón de disminución refleja una tendencia de moderación en el crecimiento de los precios, sugiriendo una posible estabilización de la inflación tras las fluctuaciones observadas en meses previos. De mantenerse, este comportamiento podría aliviar cierta presión económica sobre los consumidores y contribuir a una recuperación económica más sólida.
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