Durante décadas, el Baby’O se erigió como un emblema de glamour y exclusividad en Acapulco, atrayendo a políticos y celebridades como Luis Miguel, quien convirtió el lugar en su “patio de juegos”, y a estrellas como Bono y Michael Jordan. Fundado en 1976 por Eduardo Césarman y Rafael Villafañe, el club vivió noches legendarias, alimentadas por la presencia de figuras icónicas y una atmósfera vibrante. No obstante, también enfrentó polémicas y tragedias, como enfrentamientos violentos y dos devastadores incendios, el último en 2021. A pesar de los desafíos, incluido el impacto del huracán Otis, el Baby’O logró reabrir sus puertas, preservando su mítica fama y continuando como un símbolo nostálgico del otrora esplendoroso Acapulco.
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