Mila Ximénez, figura icónica de la televisión española, falleció el 23 de junio de 2021, cerrando una carrera de más de cuatro décadas que abarcó desde el periodismo hasta la colaboración en programas televisivos como «Sálvame». Pese a su éxito profesional, nunca construyó un gran emporio financiero. Privilegió la liquidez y el bienestar de su familia sobre la acumulación de propiedades. Su legado económico, dejado a su hija Alba Santana, se reduce a sus ahorros y algunas inversiones, reflejando su decisión de evitar problemas financieros futuros. A lo largo de su vida, probó suerte en varios negocios que no lograron afianzarse, y en 2020 cerró la última sociedad empresarial a su nombre. Alba Santana, radicada en los Países Bajos, ahora custodia este legado, conservando el espíritu de una madre que valoraba más el disfrute y la seguridad familiar que el simple acopio de bienes.
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