El Real Madrid vivió una noche inusualmente tranquila en el Bernabéu, derrotando con contundencia 4-1 a la Real Sociedad, que llegaba con una racha invicta de nueve partidos. El conjunto blanco mostró un juego cohesionado y efectivo, destacando las actuaciones de Vinícius Júnior, quien anotó dos goles, y de Trent Alexander-Arnold, cuya precisión fue clave en el despliegue ofensivo. La Real, debilitada por un once renovado tras su sólido desempeño en la Copa del Rey, no pudo igualar el ritmo del Madrid, que aprovechó cada centímetro libre que encontró. El triunfo permitió al equipo de Arbeloa tomar la posición de líder provisional de La Liga, mientras aguardan el resultado del Barça frente a Girona.
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