La reciente ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán ha instigado un reordenamiento en las medidas de seguridad en España, afectando embajadas y otros puntos críticos. La decisión del Ministerio del Interior de mantener la alerta terrorista en el nivel 4, un «riesgo alto», refleja la gravedad de la situación sin elevarla al máximo. A pesar de la falta de una orden escrita, se han impartido instrucciones verbales para revisar el dispositivo de seguridad establecido hace dos años tras el conflicto entre Israel y Hamás. Las embajadas de países como EE UU, Israel e Irán, entre otros involucrados en el conflicto, han visto reforzada su protección. Además, las fuerzas de seguridad han detectado un uso del conflicto en Gaza para la radicalización por parte de grupos yihadistas, resultando en un incremento de operaciones antiyihadistas y 252 detenciones desde el inicio de esta crisis.
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