Tras 26 años de incertidumbre, una prueba de ADN ha resuelto el caso de Andrea Michelle Reyes, una niña estadounidense secuestrada en 1999 por su madre sin custodia en New Haven, Connecticut. Las investigaciones iniciales apuntaban a que Rosa Tenorio, la madre, llevó a la niña a Puebla, México, pero los esfuerzos por localizarlas habían fracasado hasta ahora. En 2023, al reiniciar la búsqueda, una mujer que afirmaba ser Andrea contactó al padre. Las pruebas genéticas realizadas por el Departamento de Policía de New Haven y la empresa de genética Othram confirmaron su identidad. Andrea, ahora de 27 años, vive en México; sin embargo, no se ha clarificado su actual relación con su madre ni si se reunió con su padre.
Leer noticia completa en 20minutos.