La gestión de María Jesús Montero como ministra de Hacienda del Gobierno de Pedro Sánchez ha sido objeto de críticas contundentes por parte del secretario general del PP de Andalucía, Antonio Repullo. En sus declaraciones, Repullo ha señalado que la ministra es «incapaz de gobernar» y ha hecho hincapié en su falta de lealtad hacia Andalucía, a pesar de haber tenido la oportunidad de aprobar un fondo de nivelación que había sido demandado por la propia Montero.
Repullo no se ha limitado a criticar la inacción en cuanto a las necesidades de su tierra, sino que también ha cuestionado la integridad de Montero, acusándola de haber estado implicada en «rescates empresariales fraudulentos» y de mantener en su equipo a personas procesadas por corrupción. Su gestión ha estado marcada por escándalos de malversación, tráfico de influencias y el denominado «enchufismo», lo cual, según Repullo, indica una falta de transparencia y una gestión opaca.
El secretario general del PP andaluz ha destacado el hecho de que Montero ha tratado de ocultar y justificar estas situaciones, lo que la ha llevado a ser vista como una figura servil a Pedro Sánchez más que como una política comprometida con los intereses de Andalucía. Esta percepción ha llevado a su caída en los índices de popularidad, siendo, según Repullo, «la ministra que representa el pasado más negro de Andalucía».
Además, Repullo ha marcado el patrón del «sanchismo», que según su opinión se basa en la corrupción, la falta de principios y una dependencia de los socios independentistas. Esta situación ha llevado a muchos andaluces a sentir que Montero es incapaz de defender sus intereses si eso implica contradecir las directrices de Sánchez, algo que ha resultado en un distanciamiento μεταξύ de la ministra y los ciudadanos.
Las críticas se intensifican cuando Repullo menciona una reunión en secreto que Montero mantuvo con Oriol Junqueras, considerándola como una «gran trampa» para Andalucía. Este encuentro, sin debate público ni consenso, revela lo que él califica de «degradación institucional» y una manipulación que podría tener consecuencias negativas para la comunidad andaluza.
La falta de credibilidad de Montero se ha puesto de manifiesto en otros ámbitos, como en su prometida propuesta sobre vivienda, que ha sido reiterada sin resultar en acciones concretas. Contrario a esto, Repullo ha subrayado que Andalucía está avanzando en la construcción de vivienda, superando la media nacional en crecimiento y multiplicando la construcción de Viviendas de Protección Oficial (VPO).
Frente a la imagen crítica del Gobierno de Sánchez, Repullo alaba la gestión de Juanma Moreno en Andalucía, destacando sus logros en la creación de empleo, mejora de los servicios públicos y la atracción de inversiones. Según él, bajo su liderazgo, «Andalucía ha encontrado un Gobierno que funciona», que actúa con transparencia y busca la unidad y la responsabilidad.
En síntesis, la visión que Repullo presenta es la de un futuro para Andalucía que aboga por la moderación y el diálogo, contrastando con la percepción negativa que tiene sobre la gestión de Montero y su relación con el Gobierno central. Con sus argumentos, sostiene que Andalucía necesita un liderazgo comprometido con sus habitantes y sus intereses, algo que, en su opinión, representa el actual Gobierno del PP.
Fuente: Partido Popular Andalucía








