El periodista de investigación húngaro Szabolc Panyi ha sido acusado de espionaje por las autoridades de su país, una medida que él considera sin precedentes en un miembro de la Unión Europea. Panyi, conocido por sus trabajos sobre los vínculos entre el Kremlin y el gobierno de Viktor Orbán, rechaza las acusaciones, que califica de infundadas, afirmando que su labor periodística busca contrarrestar el espionaje. Recientemente, salió a la luz una grabación en la que Panyi menciona el número de teléfono del ministro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, lo que ha intensificado las acusaciones. Panyi sostiene que Szijjártó es un canal crucial entre Moscú y Budapest, y revela que las relaciones entre ambos países no solo han abarcado acuerdos comerciales, sino también transferencias de información sensible. Pese a recibir amenazas, Panyi mantiene sus investigaciones sobre la influencia rusa en Hungría, un tema que considera esencial para comprender las dinámicas políticas de la región.
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