El Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), proscrito en Turquía, ha anunciado un alto el fuego completo y un futuro desarme bajo la dirección de su líder encarcelado, Abdullah Öcalan. A través de un mensaje, Öcalan llamó a la disolución del PKK, un conflicto que ha durado más de 40 años con un saldo de más de 40,000 muertos. El PKK expresó su apoyo a esta iniciativa, instando a la liberación de Öcalan para encabezar el proceso de desarme. Sin embargo, el gobierno turco se ha negado a negociar y ha exigido que todas las milicias kurdas depongan sus armas. Si bien el llamado de Öcalan ha sido bien recibido por Estados Unidos y la UE, las Fuerzas Democráticas Sirias, aliadas de Occidente, afirmaron que no les concierne. La escalada de tensiones sigue presente mientras Turquía advierte sobre posibles acciones militares si las milicias no se desarman.
Leer noticia completa en El Pais.