El consejero de Turismo y Andalucía Exterior, Arturo Bernal, ha presentado en la comisión parlamentaria el Plan de Inspección Turística de Andalucía 2026, conocido como PIPA 2026. Bernal ha definido este plan como un instrumento crucial para mantener el orden, la legalidad, la convivencia y la calidad en el sector turístico, una de las principales industrias de la región.
Durante su intervención, Bernal enfatizó que el PIPA 2026 no debe ser visto como un mecanismo recaudatorio. «No es un plan recaudatorio ni mucho menos, confiscatorio. Es un instrumento de ordenación enfocado al control de la actividad turística con el objetivo de universalizar y normalizar la calidad del sector», manifestó. Utilizando una metáfora futbolística, comparó la gestión del plan con un árbitro que permite un buen partido al no tener que intervenir demasiado por infracciones.
El plan establece cuatro grandes líneas de actuación para la Inspección Turística en 2026, incluyendo el control del cumplimiento de la normativa, la lucha contra la clandestinidad, la protección de los derechos de las personas usuarias, y una línea de información y asesoramiento para prevenir incumplimientos. Bernal subrayó que el enfoque del plan se centra en el asesoramiento y la disuasión para fomentar el correcto cumplimiento de las normas.
El PIPA 2026 también contempla verificaciones sobre el funcionamiento de establecimientos y servicios turísticos, asegurando la calidad y seguridad, y revisiones específicas de la oferta comercial y publicitaria en el entorno digital para garantizar la veracidad de la información difundida. Además, refuerza la atención a denuncias y reclamaciones de los usuarios para brindar respuestas más rápidas y efectivas.
Una de las prioridades del plan es combatir la clandestinidad en alojamientos turísticos, destinando al menos el 30 por ciento de las acciones a esta área. Asimismo, Bernal destacó la importancia de la cooperación institucional y las nuevas tecnologías, mencionando acuerdos firmados con varios ayuntamientos andaluces y la colaboración con el grupo TITAN de la Policía Nacional Adscrita para mejorar la eficacia de las inspecciones.
El consejero vinculó el PIPA 2026 con la futura Ley de Turismo Sostenible de Andalucía, que se encuentra en tramitación parlamentaria. Esta ley fortalecerá el marco de ordenación y control del sector con sanciones más severas para las infracciones más graves, como la prestación clandestina de servicios turísticos, con multas de hasta 600.000 euros.
Finalmente, Bernal afirmó que el PIPA 2026 busca permitir que el turismo en Andalucía funcione con normalidad, garantías y confianza, proporcionando seguridad jurídica a la industria y certeza a los ciudadanos andaluces.
Fuente: Turismo en Andalucía.








