El polvo doméstico actual es una amenaza para la salud debido a su alto contenido de contaminantes químicos, asegura Nicolás Olea, investigador de la Universidad de Granada. En su libro más reciente, Olea alerta sobre los disruptores endocrinos, sustancias presentes en objetos cotidianos como microplásticos, que pueden provocar problemas hormonales y patologías como déficit de atención y obesidad. A diferencia del pasado, donde predominaban materiales más naturales, los hogares modernos están llenos de productos sintéticos que liberan tóxicos; las fibras textiles, muebles de melamina y ambientadores son ahora comunes fuentes de estas sustancias nocivas. El investigador enfatiza que es crucial reconocer y mitigar el impacto de estos nuevos contaminantes en nuestro entorno doméstico.
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