En un discurso cargado de firmeza, el ‘número 2’ de Isabel Díaz Ayuso ha subrayado la importancia de enfrentar debates complejos en lugar de evitarlos para no causar molestias. En su declaración, advierte que eludir estos temas no es un acto de moderación sino una forma de claudicación, instando a no sucumbir a lo que describe como la «trampa de la superioridad moral ajena», una táctica que, según él, emplean algunos sectores para silenciar voces discordantes y promover una agenda única.
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