El nuevo proyecto de ley presentado por el gobierno ha generado un intenso debate en el Congreso debido a sus implicaciones sobre el sistema educativo. La propuesta busca introducir cambios significativos en el currículo escolar, centrándose en la adaptación tecnológica y la promoción de habilidades digitales entre los alumnos. Sin embargo, la medida ha sido recibida con escepticismo por parte de varios partidos de la oposición, que argumentan que el enfoque es demasiado radical y carece de una estrategia clara para su implementación efectiva. Mientras tanto, representantes del sector educativo han expresado su apoyo a la modernización del sistema, pero subrayan la necesidad de proporcionar recursos adecuados y formación a los docentes para asegurar el éxito de las reformas planteadas.
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