El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha intensificado su confrontación con el ex ministro tras la implementación de una «estrategia de defensa» que, según fuentes internas en Ferraz, busca mejorar la situación judicial del implicado. La tensión se ha incrementado a medida que el partido intenta distanciarse de las actuaciones personales del antiguo miembro del gabinete, en un esfuerzo por preservar su propia imagen pública y minimizar el impacto negativo en futuras elecciones. Esta nueva postura marca un cambio en la relación entre el PSOE y el ex ministro, reflejando un intento de proteger al partido de posibles repercusiones legales y políticas.
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