El grupo parlamentario liderado por Ferraz ha recibido un documento orientado a defender el cierre de las plantas nucleares, el cual desestima los cambios de tendencia observados a nivel internacional y resta importancia a las preocupaciones sobre la garantía de suministro energético. Este movimiento se inscribe en el contexto de un debate más amplio sobre el futuro de la energía nuclear, en el que varios países han reconsiderado su estrategia energética debido a los crecientes desafíos relacionados con la seguridad energéticas y la transición hacia fuentes de energía más limpias. Sin embargo, el documento distribuido parece adoptar una postura firme a favor del cese de la energía atómica sin abordar estos nuevos desarrollos globales, generando críticas por la posible despreocupación por la estabilidad del suministro.
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