Los paneles solares que actualmente cubren techos y huertas tienen una vida útil limitada, y se espera que para 2060 se generen entre 297 y 402 millones de toneladas de residuos fotovoltaicos a nivel global, según un estudio internacional. Este desafío ambiental es también una oportunidad económica potencial de hasta un billón de dólares, ya que el reciclaje de estos materiales valiosos podría generar grandes beneficios. Sin embargo, el equilibrio financiero del reciclaje fotovoltaico no se alcanzará hasta entre 2035 y 2040. A medida que los precios de materiales como la plata y el silicio suban, el valor del reciclaje aumentará, pero la desigualdad en la distribución de beneficios entre regiones ricas y pobres persiste. El estudio sugiere un modelo de subvenciones decrecientes para corregir este desequilibrio. Europa, pese a ser pionera en normativa, enfrenta limitaciones de capacidad y España se prepara para sus primeras oleadas de residuos solares conforme más instalaciones lleguen al final de su ciclo de vida. Iniciativas en lugares como Jerez del Marquesado y Aragón ya están sentando las bases para el reciclaje de estos paneles en el futuro.
Leer noticia completa en OK Diario.




