El negocio de mainframes de IBM ha celebrado lo que describe como su mejor desempeño en dos décadas, destacando de forma notable en su último reporte financiero. La compañía, tradicionalmente vinculada al hardware, está centrando esfuerzos para reposicionarse como líder en soluciones de software impulsadas por nube híbrida e Inteligencia Artificial (IA). Sin embargo, sorprendió al mercado al reenfocar la atención hacia su división de mainframes, con la plataforma z17 jugando un papel central. Durante la presentación de resultados del cuarto trimestre de 2025, el CEO de IBM, Arvind Krishna, destacó que la z17 tuvo el «inicio más fuerte» de cualquier generación de mainframes en las dos décadas pasadas, resaltando su relevancia en un mercado saturado por la nube pública y centros de datos a gran escala.
El trimestre cerrado con ingresos de 19,7 mil millones de dólares, lo que representa un aumento del 9% interanual, contrasta con los 16,3 mil millones del trimestre anterior. De estos, la infraestructura contribuyó con 5,1 mil millones, mostrando un incremento del 21% y reflejando cómo la serie IBM Z creció un contundente 67% interanual. Este crecimiento subraya que el ciclo de renovación de mainframes no solo sigue vigente, sino que está revitalizando los ingresos en momento en que muchas organizaciones reconsideran la estrategia de alojamiento de cargas críticas.
Este resurgimiento puede atribuirse a las necesidades de soberanía digital, control en sitio y eficiencia económica por unidad. Krishna indica que, para ciertas cargas de trabajo, los mainframes ofrecen costes operativos más bajos, lo cual resuena especialmente en sectores regulados como banca, seguros, salud y administración pública, donde la residencia de datos y el control de auditoría son cruciales.
El z17 está diseñado para simplificar el despliegue de IA, integrando el acelerador Spyre para facilitar la inferencia en entornos controlados con latencias predecibles. En su proyección, Krishna espera que en tres a cinco años, la mitad del uso de IA empresarial esté en nubes privadas o centros de datos propios. Esta visión podría alterar significativamente el balance de poder entre la nube pública y despliegues privados, reforzando la apuesta de IBM por su hardware adaptado para cargas críticas.
Pese al renovado interés en los mainframes, IBM insiste en ser percibida como una empresa de soluciones de nube híbrida e IA. En el trimestre, el software fue el mayor contribuyente de ingresos, con 9,0 mil millones. Además, el “GenAI Book of Business” de IBM, indicador que refleja el volumen de proyectos de IA generativa, ya superó los 12,5 mil millones, reflejando un crecimiento desde los “cientos de millones bajos” de 2023.
Un elemento que despertó interés fue el impacto en el mercado de servidores, donde Krishna adoptó un tono cauteloso pero no alarmista respecto al aumento de precios en la memoria DRAM, resultado del movimiento hacia HBM (High Bandwidth Memory) esencial para servidores de IA. No obstante, no se espera que esta situación represente un obstáculo mayor en la estrategia de nube híbrida de IBM.
En cuanto al desempeño general en 2025, IBM reportó ingresos de 67,53 mil millones de dólares, con la infraestructura aportando 15,72 mil millones, confirmando un año positivo con un 17% de aumento en el EBITDA ajustado. Mientras tanto, en computación cuántica, la compañía mantiene expectativas para alcanzar el “Quantum Advantage” en 2026 y objetivos hacia un ordenador cuántico tolerante a fallos a gran escala para 2029, aunque sin nuevos datos financieros en esta área.
En síntesis, el resurgimiento de los mainframes de IBM se interpreta como una señal de que, en la era de la innovación en IA, no todas las tendencias apuntan a la nube pública. La combinación de control, eficiencia de costes y necesidad de plataformas confiables y seguras está revitalizando tecnologías que se creían superadas, colocando a IBM en una posición ventajosa para ofrecer modernización sin sacrificar control.








