En un periodo caracterizado por el despoblamiento rural y la crisis climática, la figura del pastor en Cataluña ha resurgido como un recurso estratégico clave. La ganadería extensiva, lejos de ser una profesión del pasado, es esencial para la sostenibilidad ambiental y la producción alimentaria de calidad. Sin embargo, el envejecimiento del sector y la falta de relevo generacional amenazan su continuidad. En respuesta, la Escuela de Pastores y Pastoras de Cataluña, vigente desde 2009, impulsa un modelo agroecológico formativo que combina conocimientos tradicionales y técnicas actuales, buscando revitalizar esta labor y ofrecer una opción de vida viable en el medio rural. Esta iniciativa, que ha formado a cientos de alumnos, se centra en el respeto al medio ambiente y ofrece un curso integral de seis meses y medio, con formación teórica y práctica, dirigiéndose principalmente a personas comprometidas con el desarollo rural sostenible.
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