El uso creciente de despertadores tradicionales está ganando popularidad a medida que más personas buscan mejorar la calidad de su descanso al reducir la dependencia de los teléfonos móviles. La luz azul emitida por las pantallas de los smartphones puede suprimir la melatonina, afectando la calidad del sueño. Además, tener el móvil cerca puede mantener a los usuarios en un estado de alerta constante. Expertos, como el investigador José Ortega de la Sociedad Española de Sueño, destacan que la actividad mental provocada por los dispositivos y la exposición a la luz en general, más que solo su tonalidad azul, podrían interferir con los ritmos circadianos. Gabriela Paoli, psicóloga experta en salud digital, sugiere volver a hábitos más tradicionales para evitar la tentación de conectarse durante la noche, lo que puede llevar a un sueño insuficiente y problemas de salud asociados.
Leer noticia completa en OK Diario.



