El 29 de noviembre se descubrió la primera anomalía que precedió a un desastre inesperado, afectando a un consorcio asegurador encabezado por Mapfre. Este incidente se suma al historial de inconvenientes, incluyendo la explosión del satélite Ingenio en 2020, y subraya los desafíos que enfrenta la industria espacial. La situación pone de relieve la necesidad de revisar los protocolos de prevención y gestión de riesgos para evitar futuras pérdidas de semejante magnitud en el sector aeroespacial.
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