El tenista español elige no entrenar durante los sábados, dedicando su tiempo a la recuperación física y al descanso, priorizando el sueño como parte fundamental de su preparación. Como estrategia para manejar la presión y los nervios antes de los partidos, encuentra alivio y camaradería jugando a las cartas con su equipo. Esta actividad no solo le permite relajarse, sino también fortalecer el vínculo con sus compañeros, constituyendo un método efectivo para mantener la calma antes de enfrentar los retos en la cancha.
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