La reciente reunión de la Mesa Sectorial del Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha traído consigo noticias que, aunque positivas en ciertos aspectos, revelan una actitud decepcionante de la Administración respecto a los derechos de los trabajadores, especialmente en lo que respecta a la conciliación laboral y familiar, un tema que afecta de manera particular a las mujeres.
En esta sesión, se informó que el SAS implementará un saliente de guardia de 7 horas para aquellos que tengan reducciones de jornada por guarda legal para el cuidado de menores de 12 años. Este avance se ha logrado gracias a las múltiples sentencias favorables que han sido obtenidas, mayormente por mujeres, a través de las asesorías jurídicas del Sindicato Médico. Sin embargo, este cambio en la normativa no ha sido bien recibido por la comunidad laboral, ya que el SAS parece haberlo hecho más por obligación que por voluntad, actuando de manera restringida y resistiéndose a ampliar el alcance de esta medida.
En este sentido, la negativa del SAS a aplicar el saliente de 7 horas a otras modalidades de reducción de jornada contraviene lo dictado por la justicia. Esta omisión resalta que el derecho a un saliente completo no debería depender de la causa de la reducción. Además, algunos centros han implementado directrices internas que limitan el uso de las reducciones de jornada, convirtiendo lo que debería ser un derecho en un proceso complicado y restrictivo. Factores como exigir la motivación de la solicitud al trabajador, en lugar de que sea la Administración quien justifique una negativa, muestran una falta de respeto hacia los derechos de los profesionales.
Es lamentable que la Administración, cuyo deber es salvaguardar los derechos de sus empleados, opte por tácticas que los restrinjan. Esta interpretación limitada y las instrucciones emitidas para presionar a los trabajadores son inaceptables en un entorno laboral que debería priorizar la conciliación y la igualdad.
Durante la misma Mesa Sectorial, se introdujo un nuevo derecho: el permiso parental de 8 semanas para el cuidado de hijos menores de 8 años. Sin embargo, el SAS ha evadido reconocer este permiso como retribuido, escudándose en formalismos legales y derivando a los profesionales a la vía judicial para reclamaciones que deberían ser inmediatas y claras.
La actitud del SAS resulta decepcionante, más aún de parte de aquellos partidos que públicamente se erigen como defensores de la igualdad y la conciliación. Es frustrante ver cómo, en la práctica, se generan presiones que desincentivan a los profesionales a reclamar sus derechos.
El Sindicato Médico Andaluz (SMA) se compromete a continuar su lucha en defensa de los derechos de sus afiliados, tanto en las mesas de negociación como en los tribunales. Sin embargo, es fundamental que los responsables políticos reflexionen sobre la imagen que están proyectando hacia sus profesionales y la sociedad en general. La defensa de los derechos laborales y la promoción de la conciliación laboral-familiar son imprescindibles para construir un entorno de trabajo justo y equitativo.
Fuente: Sindicato Médico Andaluz.