En un desafío constante, Checo Pérez lucha con el nuevo equipo Cadillac en la Fórmula 1, intentando evitar posiciones de retaguardia en la tabla de clasificación. En el Gran Premio de Australia, Pérez terminó en el puesto 16, lidiando con una serie de problemas mecánicos que incluyeron vibraciones y la pérdida de su espejo retrovisor. A pesar de los inconvenientes, el piloto mexicano ve estos obstáculos como una oportunidad para recoger datos cruciales en medio de una campaña llena de desafíos para el debutante equipo estadounidense. Mientras Cadillac trabaja contrarreloj para mejorar su rendimiento, Pérez mantiene una actitud positiva y agradeció al equipo por el esfuerzo, mientras observa cómo algunos rivales, entre ellos Bottas y Alonso, no pudieron culminar la carrera.
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