La legislación actual que regula el consumo y la venta de productos del tabaco, así como de dispositivos similares, no incluye una prohibición explícita sobre el uso de vapeadores en las playas. Esto deja un vacío legal en cuanto a su uso en dichos espacios al aire libre, a pesar de las crecientes preocupaciones sobre el impacto ambiental y de salud que podrían generar. La normativa vigente se centra principalmente en lugares cerrados y áreas específicas, sin abordar directamente la creciente popularidad de los cigarrillos electrónicos y vapeadores en entornos naturales.
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