Los cinco magistrados han decidido de forma unánime no abrir una causa, al concluir que no existe un «fundamento sólido y objetivo» para considerar que se ha cometido un delito. Esta determinación se realizó tras un exhaustivo análisis de los hechos presentados, descartando así la posibilidad de proceder legalmente en relación con el caso investigado.
Leer noticia completa en El Mundo.



