Los cineastas suelen poseer habilidades artísticas diversas, habiendo muchos directores que iniciaron su carrera en campos diferentes antes de alcanzar la dirección cinematográfica. Un ejemplo notable es Tom Ford, quien, tras revolucionar la moda en firmas como Gucci e Yves Saint Laurent, irrumpió en el cine con éxito. Ford, quien debutó en 2009 con «Un hombre soltero», logró impresionar con su segundo filme, «Animales nocturnos», basado en la obra de Austin Wright. Ahora, después de una década alejado del cine, Ford regresa con «Cry to Heaven», una adaptación de la novela de Anne Rice, cuyo rodaje culminó este año y cuenta con un elenco de estrellas como Nicholas Hoult y Adele. La obra narra la vida de un hombre castrado que triunfa como soprano en la ópera.
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