Escaso y enigmático, el vencejo cafre es una de las aves más emblemáticas entre las especialidades orníticas del sur de España. Con un vuelo perpetuo, a menudo se encuentra entremezclado en bandos con otras especies de vencejos e hirundínidos. Localizarlo en el cielo requiere de paciencia y un buen ojo, lo que lo convierte en un objetivo muy preciado para los observadores de aves.
### Identificación engañosa
Distinguir al vencejo cafre que se alimenta en grupo junto a otros vencejos puede resultar un reto exasperante, especialmente para el observador inexperto. Su rasgo más distintivo es el obispillo blanco, que lo separa de otros vencejos ibéricos, salvo el vencejo moro. Sin embargo, esta característica solo es visible desde arriba o de perfil, lo que dificulta las observaciones desde abajo, donde el obispillo se oculta con frecuencia.
Además de este rasgo, se puede reconocer por su forma y la coloración de otras zonas. El vencejo cafre presenta una mancha blanca en la garganta que se extiende en dos lenguas blanquecinas a lo largo de las cejas. Su estructura es similar a la del vencejo común y pálido, aunque es ligeramente más compacto y coloca las alas en un ángulo sutilmente cerrado hacia abajo al planear. Su cola, fuertemente ahorquillada, es un buen indicativo, ya que se asemeja en longitud a la de las golondrinas. A pesar de ser generalmente silencioso fuera del nido, su reclamo se diferencia fácilmente: una nota áspera y breve, muy distinta a los chillidos agudos y chirriantes de los vencejos pálido y común.
### Un reproductor quisquilloso
El vencejo cafre prefiere asentarse en áreas onduladas de vegetación mediterránea cerca de cursos de agua o embalses, siempre en busca de estructuras de cemento o piedra, como puentes y túneles, donde anida la golondrina dáurica (Cecropis daurica). Su dependencia reproductiva de esta especie es notable; los primeros datos de cría en Andalucía aparecieron poco después de que la golondrina dáurica se estableciera como reproductora en la región.
El vencejo cafre reutiliza los nidos de esta golondrina, ya sea encontrándolos vacíos o desalojando a los propietarios mediante ataques continuados. Al reclamar un nido, añade una capa de plumas blancas que captura en vuelo, creando un anillo característico en la entrada del nido que indica su uso o el uso pasado por esta especie.
### Colonización exitosa
Históricamente, el vencejo cafre ha tenido su área de distribución principal en África al sur del Sáhara. Desde los años 60, se ha comenzado a registrar su reproducción en el sur de España y en Marruecos, y en las últimas décadas ha ido colonizando la península ibérica, llegando incluso a reproducirse en Francia, en la isla de Córcega.
Se trata de una especie migradora, y se ha comprobado que los vencejos cafres de las poblaciones peninsulares pasan el invierno en el África occidental, en el golfo de Guinea. Regresan a España a partir de mayo y parten hacia sus zonas de invernada entre finales de agosto y octubre.
### Malagueño escurridizo
En la provincia de Málaga, el vencejo cafre es una especie poco conocida, con escasos registros comprobados de cría. Sin embargo, se estima que está presente en más áreas de las que se conocen. La dificultad para verificar su reproducción radica en que nidifica aislado o en colonias muy dispersas, con una media de 25 metros entre nidos, lo que las hace menos prominentes que en otras especies de vencejos que forman colonias densas. Su reproducción en valles encajonados y alejados de la actividad humana complica aún más su detección.
Se han documentado casos de cría en el Paraje Natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo y en el occidente provincial, en el valle de los ríos Genal y Guadiaro. Asimismo, se reconoce su presencia en el valle del Guadalhorce, especialmente alrededor del municipio de Ardales. La observación de ejemplares alimentándose junto al río Genil sugiere también la posibilidad de su reproducción en esta zona.
El vencejo cafre, una ave de singular belleza y hábitos intrigantes, continúa siendo un misterio en muchas áreas de Andalucía y un desafío emocionante para los amantes de la ornitología.
Fuente: Diputación de Málaga.







