El nuevo responsable federal de inmigración, Tom Homan, ha manifestado su satisfacción por la «cooperación sin precedentes» que su administración está logrando con las autoridades locales en el marco de las políticas migratorias. A pesar de este avance colaborativo, Homan ha sido claro en reafirmar los objetivos establecidos por la administración del presidente, subrayando que no se desviarán de su misión de llevar a cabo una deportación masiva de inmigrantes indocumentados. Este planteamiento refleja una continuidad en la firmeza de la política migratoria a nivel federal, manteniendo el enfoque en la ejecución de estas medidas a gran escala.
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