Un ciudadano británico de 55 años, que estaba internado en una clínica privada de Benidorm, fue encontrado sin vida en una zona de obras del centro tras desaparecer cuatro días antes. Las investigaciones de la Policía Nacional, que incluyeron la revisión de cámaras de seguridad, sugieren que el hombre salió de su habitación con la intención de abandonar la clínica, pero terminó atrapado en el área en construcción, lo cual pudo haber causado su muerte por asfixia. El cuerpo fue hallado el 11 de febrero y las circunstancias apuntan a que el fallecimiento ocurrió tras quedarse atrapado accidentalmente.
Leer noticia completa en 20minutos.



