En una ceremonia solemne celebrada en la Basílica de Santa María La Mayor en Roma, Don Felipe asumió el cargo de protocanónigo, un honor que resalta la relación histórica entre España y el Vaticano. Este evento adquiere un significado especial al tener lugar en el templo donde se encuentra la tumba del Papa Francisco. La toma de posesión marca un momento de importancia simbólica, reflejando la continuidad de la tradición y el fortalecimiento de los vínculos culturales y religiosos entre ambos estados.
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