Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha alzado la voz para denunciar una práctica comercial engañosa que se está observando en la venta de leche en la gran distribución. Esta táctica tiene como único propósito confundir al consumidor final, aprovechando nombres y gráficos que evocan regiones de larga tradición láctea en España, como Asturias o Galicia, mientras que el verdadero origen del producto se etiqueta como «Unión Europea».
Esta estrategia de marketing es inquietante, ya que emplea la reputación de la leche andaluza y española para introducir en el mercado excedentes lácteos de otros países de la UE, sin especificar su procedencia. Así, los consumidores llevan a casa productos que creen que son de vacas españolas, pero que en realidad provienen de algún país miembro de la UE, a un precio significativamente inferior al que se paga actualmente en España. Esto no solo engaña al consumidor, sino que también presiona hacia abajo el valor de la leche que producen los ganaderos y cooperativas lácteas andaluzas.
La misma situación se repite en el sector del queso, donde la entrada de productos baratos procedentes de Europa se ha vuelto cada vez más común. Estos quesos, que son elaborados con leche sobrante de grandes industrias lácteas de países como Alemania, Holanda o Dinamarca, están inundando los lineales a bajo coste y, como consecuencia, hundiendo los precios de los productos nacionales y andaluces.
El panorama se complica aún más por el incremento de la producción láctea en los países del norte de Europa, en stark contraste con la situación en España, donde la producción ha ido en declive. En Andalucía, a pesar de que el precio medio que perciben los ganaderos ha aumentado ligeramente en 2025, la producción ha seguido cayendo, lo que significa que el alza en el precio es un espejismo. Con 547.791 toneladas producidas, el ligero aumento en el precio no compensa la disminución de la cantidad de leche que se puede vender.
A nivel nacional, el número de ganaderos se encuentra en niveles alarmantemente bajos. A finales de 2025, de las 17.000 explotaciones que existían en 2015, solo la mitad permanecía en activo. Esta triste realidad lleva a Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía a invitar a la distribución, la industria láctea y los consumidores a reflexionar. Detrás de cada litro de leche, hay un ganadero que lucha por la viabilidad de su actividad, enfrentándose a una creciente presión de costes. De hecho, los datos del Ministerio de Agricultura indican que los costes medios para producir un litro de leche superan en muchas explotaciones los 0,40 euros.
El ganadero suele ser el eslabón más débil de la cadena alimentaria, enfrentando constantemente amenazas de bajadas de precios que carecen de justificación técnica o de mercado. Por ello, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía hace un llamado a los consumidores para que reflexionen sobre la importancia de verificar el etiquetado de origen de los productos. Esto puede evitar que se adquieran productos que no cumplen con las expectativas, en un contexto donde los tratados comerciales firmados por la UE, como el acuerdo con los países del Mercosur, podrían facilitar la importación masiva de productos cárnicos y lácteos de esos países.
La federación apela a los consumidores para que realicen compras conscientes y eviten decisiones impulsivas que son impulsadas por estrategias comerciales basadas en productos reclamo. Es vital que la industria y la distribución actúen con transparencia en cuanto al origen de los productos y garanticen precios justos, protegiendo así la viabilidad de las explotaciones y asegurando el futuro de las ganaderías andaluzas.
Fuente: Cooperativas agro-alimentarias Andalucía.







