Enrique Márquez, dirigente opositor venezolano, regresó a Caracas tras asistir al discurso del Estado de la Unión en Washington por invitación de Donald Trump. En sus primeras declaraciones tras su excarcelación, gracias a una ley de amnistía, criticó duramente al régimen chavista y apoyó el proceso iniciado tras la captura de Nicolás Maduro. Márquez abogó por el restablecimiento de libertades y expresó su respaldo a nuevas legislaciones, incluidas las leyes petroleras, para facilitar una transición democrática. Criticó a figuras como el fiscal saliente Tarek William Saab y abogó por la puesta en libertad de los presos políticos. Aunque no aspira a la presidencia, Márquez no descarta postularse en el futuro. Relató su experiencia en prisión, denunciando las condiciones de reclusión de miles de venezolanos. Reiteró su compromiso con la reconciliación y la búsqueda de la verdad como pilares para el reencuentro nacional.
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