Los pensionistas en España con pensiones no contributivas deben presentar obligatoriamente su declaración anual de ingresos antes del 31 de marzo de 2026 para evitar la suspensión temporal de sus pagos, lo que incluso podría poner en riesgo su derecho a percibir la prestación si no se regulariza la situación a tiempo. Para pensionistas en el extranjero, la aplicación VIVESS del Instituto Nacional de la Seguridad Social facilita este proceso ofreciendo nuevas funciones como el doble período de control, la gestión del cónyuge y la descarga de certificados. Para quienes no usen VIVESS, la declaración puede efectuarse a través de la Sede Electrónica del Imserso, por correo postal o presencialmente. No cumplir con el trámite dentro del plazo puede llevar a complicaciones, pero los afectados disponen de 90 días para resolver la situación y recuperar los pagos atrasados.
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