Las empresas en España que comercializan productos envasados enfrentan fechas clave en la gestión de envases, una obligación regulada por la normativa nacional. En este contexto, ENVALORA, el sistema autorizado para la gestión eficiente de envases industriales y comerciales, ha reiterado a los productores la necesidad de cumplir con los plazos establecidos para la declaración de envases. El próximo 28 de febrero marca el plazo límite para realizar la declaración ante el Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP). Más adelante, el 2 de abril, las empresas deberán presentar la Declaración Anual de Envases (DAE) correspondiente al ejercicio 2025 ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD).
Con el fin de simplificar este proceso administrativo, ENVALORA ha implementado la plataforma Envanet. Esta herramienta digital permite a las empresas adheridas realizar los trámites necesarios de manera eficiente, proporcionándoles un informe completo con toda la información requerida para el MITERD. Además, ENVALORA ofrece un servicio de apoderamiento, que da la posibilidad de actuar en representación de las empresas para garantizar que la declaración sea presentada adecuadamente ante las autoridades.
Joan Ros, director general de ENVALORA, ha enfatizado la relevancia de estas declaraciones, subrayando que son imperativas para las empresas que introducen envases industriales y comerciales en el mercado. Ros explicó que su equipo está comprometido en facilitar el cumplimiento de estas obligaciones a través de herramientas tecnológicas avanzadas y un robusto soporte técnico.
El alcance de esta normativa afecta a múltiples sectores, tales como automoción, químico, construcción, alimentación y plásticos. La DAE exige a las empresas información detallada sobre los envases que colocan en el mercado, incluyendo datos sobre cantidades, materiales y el porcentaje de material reciclado, si es aplicable.
Con el apoyo de 24 asociaciones sectoriales, ENVALORA cuenta con la participación de más de 2.900 empresas. El modelo cooperativo promovido no solo facilita el cumplimiento de las normativas vigentes, sino que también impulsa el avance hacia una economía circular en la gestión de envases. Este esfuerzo conjunto refleja el compromiso del sector privado con la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental, alineándose con las políticas ecológicas del gobierno.







