El Partido Republicano ha mantenido su postura de oposición firme a las propuestas presupuestarias presentadas por el Gobierno y Salvador Illa, cerrando la puerta a cualquier posibilidad de acuerdo. Esta negativa complica aún más el escenario político y económico, dado que estos presupuestos son considerados esenciales para la estabilidad financiera y la implementación de diversas políticas públicas. La decisión del partido genera incertidumbre y tensiona las relaciones entre las formaciones políticas, en un contexto donde el consenso resulta crítico para avanzar en la agenda gubernamental.
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