El régimen iraní prepara las primeras ejecuciones de manifestantes detenidos durante las recientes protestas. Erfan Soltani, de 26 años, enfrentará la pena de muerte tras ser condenado en un juicio sumarísimo, con su ejecución por ahorcamiento programada para este miércoles. Según la organización humanitaria Hengaw, Soltani fue arrestado en su casa en Fardis sin que se identificara a la autoridad responsable. Desde entonces, ha estado privado de derechos básicos, incluida asistencia jurídica, con su familia desinformada sobre el proceso judicial. La familia recibió una notificación de ejecución a solo cuatro días del arresto y solo tuvo una breve oportunidad para una última visita. Este caso destaca prácticas de ejecución y falta de garantías procesales en Irán, según organizaciones de derechos humanos.
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